Cómo pensar en español y dejar de traducir en tu cabeza es una habilidad que tienes que aprender y practicar, igual que aprendes y practicas tu gramática, tu vocabulario, tus expresiones coloquiales o tu pronunciación.
La habilidad de pensar en español tiene que ser tan natural y automática para ti como el encender y apagar el interruptor de la luz de tu casa, sólo que lo haces con tu cerebro y lo que apagas y enciendes es el idioma principal en el que estás pensando. Pasas de pensar en tu idioma nativo, a pensar en español.
Al inicio de tu aprendizaje del español, es bastante normal apoyarte en tu idioma nativo, incluso tu profesora lo usará a veces porque te ayudará a consolidar algunas palabras y estructuras gramaticales.
Ahora bien, el problema viene cuando has dejado atrás el nivel de principiante y eres un estudiante de nivel intermedio (nivel B) y todavía no sabes cómo pensar en español y dejar de traducir en tu cabeza.

Cómo pensar en español: ¿Por qué no cambias el chip?
Vamos a analizar el proceso que hace tu mente, tu cerebro, cuando traduce lo que lee o escucha:
Paso 1: Escuchas o lees una frase en español.
Paso 2: Traduces en tu cabeza a tu idioma nativo.
Paso 3: Piensas la respuesta en tu idioma nativo.
Paso 4: Traduces la respuesta al español.
Paso 5: Hablas o escribes en español.
No es sólo el tiempo y la energía que has empleado en estos cinco pasos, sino que el resultado, el paso 5 en el cual hablas o escribes en español, es lento, a veces suena poco natural y tiene interrupciones bruscas, no es un mensaje fluido y cohesionado.
Conclusión: Este proceso no es eficiente.
Y además, te aleja del objetivo final de tu aprendizaje del español que es alcanzar la fluidez y hablar, como lo hacen los hispanohablantes, hablar como un nativo: rápido, con una buena pronunciación, de forma natural y usando expresiones coloquiales y palabras de la jerga.
Entonces, si este proceso de traducir mentalmente, es lento, ineficiente y produce un español de baja calidad, ¿por qué hay estudiantes que siguen haciéndolo? ¿por qué no cambian el chip mental?
Puede haber varios motivos por los que algunos estudiantes no cambian el chip “lengua materna vs. español”:
- No saben suficiente español todavía, están en las fases iniciales de su aprendizaje.
- Usan demasiado la lógica a la hora de hablar un idioma que no es su lengua materna.
- Quieren decir o escribir frases perfectas en español.
- Tienen miedo a cometer errores y a hacer el ridículo con otros hispanohablantes, con su profesora o con sus compañeros de clase.
- Empiezan a sentir que aprender español es un gran esfuerzo, una obligación y dejan de disfrutar del proceso.
Puede que te sientas identificado con uno o más de los motivos anteriores, pero, déjame que te recuerde que hubo un día, cuando todavía eras un niño, en el que todo esto no importaba.

Cómo aprenden los niños su lengua materna
Investigando para este artículo sobre cómo pensar en español y dejar de traducir en tu cabeza, he encontrado este fantástico vídeo del canal Use Your Spanish, en el que el autor nos invita a reflexionar sobre cómo aprenden los niños su lengua materna porque sería la manera ideal de experimentar tu aprendizaje del español.
- Los niños no asignan una definición previa a las palabras que están aprendiendo.
Es decir, para un niño la palabra “perro” no es “dog” ni tampoco es “animal mamífero de cuatro patas”.
Para un niño “perro” = 🐕
- Los niños no dicen frases perfectas ni escriben textos perfectos.
Cuando los niños hablan en su lengua materna no lo hacen analizando cada detalle gramatical antes de hablar, o no se preguntan por qué se dicen las cosas como se dicen. Simplemente prueban e intentan comunicar una idea o un mensaje con los recursos que tienen. Y desde luego, lo consiguen.
Pero es que incluso los hispanohablantes adultos cometemos errores al hablar y al escribir.
Con esto te quiero decir que te relajes, que no pasa nada por no hablar o escribir un español perfecto. Lo importante es comunicar tus ideas o mensajes en español.
- Los niños no tienen miedo a cometer errores cuando empiezan a hablar en su lengua materna.
Sé de primera mano la vulnerabilidad que se siente al hablar en un idioma que no es tu lengua materna con un grupo de hablantes nativos, bien tomando unas cervezas en un bar o bien haciendo una presentación en clase. Nos aterra equivocarnos y pensar que los demás están riéndose o burlándose de nosotros.
Esto no les ocurre a los niños pequeños cuando empiezan a hablar y a usar los recursos que tienen para comunicarse.
Esa mezcla de curiosidad, siendo receptivos a que los adultos les corrijan y repitiendo lo nuevo que aprenden (porque a los niños les encanta repetir las cosas) hace que aprendan de manera más activa y rápida que los adultos.
- Los niños son curiosos y se divierten mientras aprenden.
Para los niños no supone un sacrificio ni un esfuerzo aprender cosas nuevas. Más bien es como una aventura divertida que les encanta explorar.
En el punto anterior he mencionado lo mucho que les gusta a los niños repetir las cosas, pero es que además, les encanta preguntar.
Lo preguntan todo, con esa curiosidad genuina que hace que reciban una cantidad de información increíble por parte de los adultos.
- Los niños se exponen al idioma sin resistencia, aunque no lo entiendan.
Los niños están constantemente rodeados y expuestos al idioma: la conversación de los adultos a su alrededor, la maestra de la escuela, los amiguitos de la guardería o de la escuela, los cuentos y los libros, los dibujos en la tele, la música…
Aunque no pueden entender todas las palabras o conceptos al principio, esta exposición constante les permite familiarizarse con los sonidos, la entonación y la estructura del idioma de forma natural.
Es lo que se llama la escucha pasiva: absorben el idioma de forma inconsciente.
De esta forma, desarrollan una comprensión intuitiva del idioma mientras avanzan en su desarrollo.
Así que, siguiendo el ejemplo de cómo adquiere un niño su lengua materna, tienes la clave para saber cómo pensar en español y dejar de traducir en tu cabeza.

Técnicas para aprender a cómo pensar en español y dejar de traducir en tu cabeza
Vamos a explorar siete técnicas que pueden ser muy útiles si las pones en práctica para saber cómo pensar en español y dejar de traducir en tu cabeza.
- No entender todo lo que lees o escuchas es normal: céntrate en captar la idea general del mensaje.
Olvídate de los detalles y de las expresiones coloquiales.
Cuando estés hablando con hispanohablantes, leyendo un texto en español o escuchando un audio en español, concéntrate en captar la idea general o el mensaje que están comunicando y no intentes entender cada palabra de lo que dicen.
Si tu español es más avanzado, vas a captar más detalles e incluso expresiones coloquiales, pero, por lo general, estos detalles no van a cambiar el significado de la idea o mensaje general.
- Practica más tu escucha pasiva en español.
Practica tu comprensión auditiva escuchando podcasts, radio, series de televisión, audiolibros… Crea una atmósfera en la que el español esté presente alrededor de ti, como hacen los niños pequeños rodeados del idioma, aunque haya miles de cosas que todavía no entienden.
En este tipo de escucha, conocida como “escucha pasiva”, no prestas atención a cada palabra y a cada detalle. En realidad estás relajado, simplemente disfrutando de un podcast o de tu serie favorita en español, siguiendo el hilo de la historia principal.
El hecho de escuchar durante un periodo de tiempo largo (más de 30 – 40 minutos) sin traducir, es una buena actividad para que tu cerebro se acostumbre a pensar en español.
Puedes escuchar podcasts para practicar español relacionados con tus intereses (no podcast para aprender español), por ejemplo viajes, historia, misterio, psicología, negocios… Y también puedes ver series en español, los episodios no son muy largos y una serie puede durar varias semanas, lo cual te da tiempo a acostumbrarte al tono de voz, el acento y la forma de hablar de los personajes.
- Háblate a ti mismo/a en voz alta en español (cuando estés solo/a).
Esta técnica hace milagros. Te lo digo yo que lo hice con mi inglés.
Llevaba tan sólo ocho semanas de clases y estaba viviendo en Virginia (EEUU). Entonces, tuvimos unos cinco o seis días libres en mi escuela y me puse a repetir todo lo que decía un profesor de inglés al que seguía en YouTube.
Me pasaba todo el día hablando como un loro en inglés: en el coche mientras conducía, en la cocina mientras cocinaba… Bueno, siempre que estuviera sola, claro.
Cuando volvimos a las clases después de este pequeño descanso, mi profesor de inglés me miró y me dijo: ¿¿Pero qué has hecho estos días??
Creo que una de las claves del éxito de esta técnica es que te acostumbras a escuchar tu propia voz en español. Si además lo haces con un vídeo de una profesora delante y lo vas parando y repitiendo, tu boca, tu lengua y los músculos de la cara, van cambiando conforme vas mejorando y ejercitando tu pronunciación en español.
Pero es un proceso, necesitas mucha práctica.
¡Ah! Se me olvidaba. Si te gusta cantar… ¡Canta canciones en español!
- Aprende palabras, frases y expresiones en contexto.
Aprender el significado de palabras sueltas, usando tu traductor habitual para una palabra aislada, es algo que muchos estudiantes hacemos (me incluyo porque yo también lo hago con mi inglés), pero no sirve de mucho.
Lo realmente útil es aprender esas palabras en un contexto.
La mayoría de los traductores online, ya te ofrecen un ejemplo de uso bajo la traducción de la palabra, para que la comprendas en el contexto de una frase. A mí particularmente me gusta Linguee.
También te animo a memorizar y practicar lo que en inglés se llama “chunks”: grupos de palabras que van juntas y que adquieren un significado específico.
Por ejemplo, estos días estoy practicando en clase con mis estudiantes principiantes la expresión “me da igual” = I don’t mind.
- – ¿Te gusta ir de compras?
- – Me da igual.
Lo ideal sería que a continuación, después de ver el significado aislado y después de ver su uso en una frase, tú escribieras o pensaras otro ejemplo diferente para usar esta palabra nueva.
Llegados a este punto, si eres un estudiante de nivel intermedio que te preguntas cómo pensar en español y dejar de traducir en tu cabeza, me gustaría recomendarte el uso de diccionarios monolingües, donde vas a encontrar la definición en español de la nueva palabra que estás aprendiendo. Te recomiendo el diccionario de la RAE (Real Academia de la Lengua Española), porque con el uso de estos diccionarios tu vocabulario aumentará de una forma exponencial.
- Encuentra una afición que disfrutes y practícala en español.
Este es un consejo que doy a mis estudiantes el primer día de clase, durante la clase de prueba, cuando todavía no son mis estudiantes.
Por ejemplo, puedes tejer o hacer croché viendo un vídeo tutorial en español, puedes hacer una clase de yoga o de pilates en español, puedes ver un documental de historia en español, puedes cocinar con canales de cocina peruana, colombiana, española, mexicana, argentina…, puedes aprender a tocar tu instrumento musical favorito, la guitarra, el piano… con un tutor que hable español, puedes asistir a clases de baile latino con profesores hispanohablantes…
La lista es muy larga e incluye, por supuesto, las dos aficiones por excelencia: leer (lee un buen libro en español, adaptado a tu nivel) y ver series y películas de televisión (con subtítulos en español, o si tu nivel es muy avanzado, directamente sin subtítulos).
- Integra el español en tu rutina diaria.
Integra el español en tu rutina diaria con pequeñas cosas, no importa si estás en Escocia, en Singapur o en Japón.
Por ejemplo, puedes configurar tu móvil en español, escribir la lista del supermercado en español, si escribes un diario, hazlo en español, si sales a pasear con tu perro háblale en español: ¡Vamos Brady!
- No intentes expresarte igual que lo harías en tu lengua nativa.
La última técnica que te recomiendo si quieres saber cómo pensar en español y dejar de traducir en tu cabeza quizá es la técnica más importante y difícil de poner en práctica y es una habilidad que en mis clases trabajo con mis estudiantes al igual que trabajamos la gramática, la pronunciación, el vocabulario… Y esta habilidad es:
Aprende a usar los recursos que tienes en español.
Parece simple, pero no lo es, porque depende de tu nivel de español, esto puede implicar simplificar tu mensaje hasta tal punto, que sientas que estás hablando como un niño de 8 años.
Está bien, no hay ningún problema, el objetivo es comunicar un mensaje. Ya irás enriqueciendo tus frases y tus conversaciones conforme vayas aprendiendo más español, pero por ahora, si tú hablas tu idioma materno como una persona adulta de 50 o 55 años, por ejemplo, pero hablas español como un niño de 9 o 10 años, está bien. Hoy por hoy, esto es lo que puedes hacer con los recursos que tienes en español: simplemente utilízalos.
Así que, si tu nivel de español todavía es muy elemental, simplifica lo que quieres decir. Intenta pensar que hablas con un niño español (imagina que tu profesora también tiene 9 o 10 años) y tienes que simplificar el mensaje.

Descubre cómo pensar en español y enamórate de un idioma único
Cada idioma tiene su propia idiosincrasia, su propia identidad y su forma única de comunicar. Tratar de buscar las similitudes entre dos idiomas o de entender el por qué de los patrones únicos que tiene el español, aunque a veces ayuda, por lo general resulta ineficiente.
Abraza el español en toda su plenitud y empieza a enamorarte de sus particularidades, de los tiempos del pasado, del subjuntivo, de la velocidad con la que hablamos los hispanohablantes…
Además, no tienes que forzarte a pensar en español todo el día, o incluso durante una o dos horas, es mejor que no te fuerces. Simplemente empieza poco a poco, hablándote a ti mismo/a en la ducha durante 3 – 4 minutos, escuchando la radio en español o un podcast en español de camino a tu trabajo o a la universidad, viendo un episodio de una serie de Netflix hispana en versión original…
Puede parecer algo pequeño, pero lo importante es que empieces y seas constante.
Y si te apetece integrar una hora de clase individual a la semana dentro de tu rutina, con una profesora nativa acreditada, echa un vistazo a nuestro catálogo de clases de español online o reserva una clase de prueba con nosotras.
¡Lo importante es dar el primer paso!
